La deuda es fraudulenta

 En el año 2018 el gobierno de Macri contrajo una enorme deuda de corto plazo con el FMI, de 44.500 millones de dólares. Otorgada por presiones de los EEUU para que aquel buscara su reelección presidencial, como han reconocido funcionarios del propio Fondo.

 A lo que se sumó que ninguno de esos dólares se utilizó en beneficio de nuestro país y su gente. Sino que se sacaron en su totalidad al exterior de la mano de bancos, empresarios y ricos amigos del gobierno del ex presidente. A nosotros solo nos quedó la deuda fraudulenta.

 Ambas cuestiones: prestar con objetivo político y utilizar luego los recursos para fuga de capitales, está expresamente prohibido en los Estatutos del FMI. Es, por tanto, una deuda muy dañina para nuestra nación que no debiera pagarse.

 Sin embargo, el gobierno de Alberto Fernández, que está absolutamente al tanto de lo irregular del préstamo, ya ha pagado al Fondo desde que asumió 6.442 millones de dólares en concepto de capital e intereses, que podrían haberse usado para paliar la crisis que vivimos.

 Mucho mas grave, incluso, es que viene discutiendo con las autoridades de dicho organismo un nuevo acuerdo para pagar los miles de millones de dólares que faltan.

 Este acuerdo con el Fondo, de concretarse, no solo estará viciado de nulidad por validar una estafa a la nación, sino que tendrá dos consecuencias enormes para el pueblo argentino:

 En primer lugar, vendrá, como se sabe por larga experiencia, atado a una serie de condiciones. Como la exigencia de un fuerte ajuste fiscal, con suba de tarifas y devaluación del dólar que impactarán sobre los precios. Además, reformas previsional y laboral para bajar salarios y jubilaciones. Disminución del gasto social y rebajas de impuestos a las grandes empresas, junto a facilidades para que el capital extranjero pueda aumentar y llevarse sus ganancias del país y apertura externa de la economía en detrimento de la producción nacional.

 A todo ello cabe sumarle que a los pocos años habrá que comenzar a devolver la plata que nunca vino al país. Esto, de ser así, significará que una parte muy importante de los recursos que generamos los argentinos y argentinas para poder salir de esta crisis que ya lleva 10 años, se los va a llevar al exterior una estafa; extendiendo así en el tiempo este desastre actual.

Por esas razones: porque es una deuda fraudulenta de un dinero que se fugó, y porque aceptar las condiciones que pone el Fondo solo agravará el drama económico y social que vive la Argentina, el gobierno nacional debería haber consultado a la ciudadanía respecto de dicho acuerdo con el FMI que afectará el futuro de millones de compatriotas.

Como no lo ha hecho, ni seguramente lo hará, decidimos convocar a una CONSULTA POPULAR NACIONAL. Para que a través de ella la ciudadanía manifieste su opinión si hay que pagarle al FMI.

DEFENDAMOS LA PATRIA

NO AL ACUERDO CON EL FMI

PARTICIPÁ EN LA CONSULTA POPULAR DEL 3,4,5 Y 6 DE MARZO

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